Ahora parece muy evidente que Matteo Renzi, el primer ministro italiano, metió la pata hasta el fondo.
Aparentemente, nadie notó, a pesar de que estaba en Buenos Aires, que Renzi acababa de leer en castellano con fuerte acento florentino un poema que atribuyó a Borges pero no es de Borges.
No es la primera de un primer ministro bastante acostumbrado a ellas.
«Somos dos naciones hermanas», insistía el primer ministro.
Ese poema a la amistad parece más de Sor Juana Inés de la Cruz que de Borges», bromea Terragno.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/19/argentina/1455911979_714762.html
