La reclamación se presentó el pasado 5 de enero, tras la visita de esta mujer al museo con su bebé de 13 meses.
El bebé, después del episodio, se puso nervioso y la madre decidió abandonar el museo sin terminar de ver el montaje.
La pinacoteca malagueña ha rectificado su política y, según su director artístico, José Lebrero, autoriza la lactancia en estos espacios en los casos “que así se requiera”.
La asociación Lactancia en Libertad, tras conocer el caso de esta mujer, le mostró su apoyo y censuró la actitud del museo, además de recordar que en centros como la National Gallery de Londres se permite amamantar a los niños en las salas expositivas.
Le dijo que la lactancia no estaba permitida en las salas de exposiciones y que tenía que irse a la cafetería, por lo que dejó de alimentarlo.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/02/22/actualidad/1456165382_396163.html
