Hay, claro, tipos ricos que disponen de dos coches para burlar la norma.
El pasado 17 de febrero a las seis y media de la tarde, descerrajó en São Paulo una tormenta tropical apocalíptica de las que se estilan aquí inundando avenidas, calles y conciencias.
Estas medidas, en cualquier caso, no bastan y el atasco perfecto se acerca día a día.
El embotellamiento, también apocalíptico, de los que se estilan aquí, fue el —hasta ahora— más grande del año: 264 kilómetros de cola.
Poco, si se compara con los 344 kilómetros que se registraron a las 19.00 horas del 23 de mayo de 2014.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/23/opinion/1456243080_414927.html
