Además, desde Natural Machines están empezando a estudiar el introducir la medicación dentro de la propia comida en estos casos.
Esta idea, que parece sacada de una escena de la película Regreso al Futuro, ya es posible gracias a la startup catalana Natural Machines.
Por el momento los principales clientes de Natural Machines son grandes empresas de Estados Unidos y China.
¿Y si para comer imprimimos una pizza?
Cada una de estas impresoras cuesta 2000 dólares y se comercian en grandes pedidos de más de 300 unidades, según los encargados de Natural Machines.
Fuente: http://elpais.com/eventos/2016/02/25/mwc/1456394796_311293.html
