“La infraestructura y los servicios públicos que puede ofrecer el Gobierno aún son limitados y concentrados en las ciudades grandes.
Un duro golpe para un sector que supone el 15% del PIB chino, según el Fondo Monetario Internacional.
La inmobiliaria que construye su piso detuvo las obras en 2014, cuando empezó a dejarse sentir la ralentización de la economía china.
Surgieron ciudades de la nada, algunas sin habitantes siquiera, ciudades fantasma.
También se reducirá del 25% al 20% el porcentaje a pagar como entrada en los pisos de esas ciudades.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/26/actualidad/1456502478_209415.html
