Las formas de las alas que han generado son genuinamente nuevas, por así decir, o genuinamente artificiales.
Según esto, las moscas sobre-naturales de los investigadores londinenses serán todo lo rápidas que quieran, pero fracasarían en la naturaleza por feas, o por otros rasgos indeseables.
Las moscas sobre-naturales de los investigadores londinenses serán todo lo rápidas que quieran, pero fracasarían en la naturaleza por feas, o por otros rasgos indeseables“Esto es un ejemplo clásico de compensación en la naturaleza”, explica Bomphrey.
Richard Bomphrey y sus colegas del laboratorio de estructura y movimiento de la Universidad de Londres han mostrado, mediante la modificación artificial de la forma de las alas de la mosca, que hay alas de diseño que mejoran de manera nítida a las creadas por la madre naturaleza.
Pero las técnicas para manipular su actividad que han usado Bomphrey y su equipo son demasiado sofisticadas, en principio, para estar al alcance de la naturaleza.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/01/ciencia/1456853920_512651.html
