En su alocución, el primer ministro también anunció un objetivo de inflación del 3%.
China, la segunda economía del mundo, ha fijado sus objetivos de crecimiento para este año entre el 6,5% y el 7%.
Globalmente “crecen los riesgos geopolíticos”, el crecimiento del comercio se debilita y fluctúan los mercados financieros y de materias primas.
En el ámbito interno, los problemas que se han ido acumulando se hacen cada vez más evidentes y “aumenta la presión hacia abajo” sobre la economía, advirtió el primer ministro.
En opinión del profesor Hu Xingdou, del Instituto de Tecnología de Pekín, se ha tratado de un discurso “bastante innovador”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/05/actualidad/1457171104_367124.html
