Por una vez en su vida, Hitler acortó su arenga y se fue 13 minutos antes de que explotara el dispositivo, que asesinó a siete personas.
Para el cineasta, en el alma de sus 13 minutos para matar a Hitler anida la idea de que “un solo hombre puede marcar la diferencia”.
El pistolero germano de la Mafia “Busco buenas historias, estén donde estén, que puedan mostrar las dos caras de una misma historia, como en 13 minutos para matar a Hitler.
“Hitler fue ese diablo dotado para el mal que por desgracia ejerció su poder en Alemania apoyado por los alemanes.
Durante un tiempo, el cineasta asegura que ha intentado encontrar respuestas, explicaciones a todo aquel salvajismo: “No las hay, al menos yo no las he encontrado”.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/03/04/actualidad/1457110471_493868.html
