En este contexto nació un proyecto para apoyar a la reinserción social de los niños víctimas de la crisis.
Y en medio, siempre ellos: Ramatoulaye, Kadidiatou, Aliou o Ibrahim, niños y niñas con una infancia interrumpida.
Que una guerra es más que una estrategia, una decisión tomada en un despacho o unas ganancias por vender armas.
Más de 380.000 niños de entre siete y 15 años del norte del país están sin escolarizar, según alertó Unicef en diciembre de 2015, muchos desde hace cuatro años.
Si bien algunos habían sido reclutados como niños soldados, otros fueron adoctrinados en la ideología de Al-Qaeda.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/05/planeta_futuro/1457196812_848648.html
