El alcalde de Atoyac, uno de los municipios afectados, dijo después de que desapareciese el río: «Tenemos que recuperarlo.
El Atoyac, que nace en las montañas de Veracruz, abandonó de improviso la superficie de la Tierra la semana pasada.
No sería la mano humana la que lo envío al inframundo, sino el tiempo, el desgaste producido por lento paso del tiempo, que de alguna manera ya venía anunciado en la etimología prehispánica del Atoyac: «Agua que se derrama».
Un río ha desaparecido en México.
El desabastecimiento de unas 10.000 familias que viven al borde del Atoyac.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/09/actualidad/1457545615_247966.html
