Un clima de unión es importante no solo para cerrar las fracturas del pasado, sino para prepararse ante zarpazos futuros.
La persistencia de la amenaza yihadista constituye una razón de peso para no demorar los acuerdos que permitan constituir el nuevo Gobierno de España, pero no es ni mucho menos la única.
Hay que felicitarse de que esa unidad simbólica haya sido compartida por la política.
Desde luego no es fácil, vista la división que reina en las filas de la política.
Por grande que sea el esfuerzo de los medios policiales y judiciales, no estamos libres de atentados.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/11/opinion/1457723241_599013.html
