Esta Ley Federal, desafiando el diccionario que con tanto afán construye gente como Gabo o como Luis Rafael… Gabo se hubiera partido de la risa con la Ley Federal.
En ese discurso Luis Rafael Sánchez introdujo una mención a ese libro último de la ficción de Gabriel García Márquez, Memoria de mis putas tristes.
Fantasías aparte, lo cierto es que Gabo reía poco, o cuando reía era en la intimidad; tenía ese perfil un poco aindiado, como Sergio Ramírez, que ayuda a economizar la risa, de modo que cuando reía era un acontecimiento.
Lo contó, circunspecto, con el ceño fruncido, el muy sorprendido Sergio Ramírez, que sabía de qué cosas podría reír su buen amigo Gabo.
El lugar común es la muerte, o la muelte, como dirían en Puerto Rico y como diría, por cierto, Tomás Eloy Martínez, el extraordinario autor argentino del que Gabo dijo cuando su colega murió: “Era el mejor de nosotros”.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/03/17/actualidad/1458216681_342802.html
