Sale uno de Labio de liebre con el cuerpo ocupado por la frase que persiguen todos los dramas: “podéis ir en paz”.
Por estos lados Semana Santa daba miedo.
“Quizás” es la palabra, claro, porque esta Semana Santa iba a firmarse el fin del conflicto con las Farc.
Y fue así de grave por los siglos de los siglos, amén, como si Bogotá se resistiera a dejar de ser un pueblo sitiado por los campanarios.
Pienso esto después de ver, en el reparado Teatro Colón, una perturbadora obra colombiana que nos desea la visita de nuestros fantasmas de la guerra: Labio de liebre.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/30/colombia/1459292142_790261.html
