Hasta el momento que se fue de baja de las fuerzas armadas, Velásquez Figueroa era un asalariado que no devengaba más de 200 dólares mensuales.
Los números son elocuentes: la palabra “Venezuela” aparece en un poco más de 241.000 documentos contenidos en la base de datos que el ICIJ convirtió en la más grande filtración sobre empresas en paraísos fiscales jamás registrada.
En algunas instancias, según muestran los archivos, intermediarios offshore se protegieron a sí mismos y a sus clientes ocultando transacciones sospechosas o alterando registros oficiales.
De todas las historias quizá la de Velásquez Figueroa y su esposa sea la más escandalosa por la cercanía con el líder bolivariano y por la certeza de que jamás como asalariados podrían haber llegado a acumular una fortuna.
Vive ahora en República Dominicana con su esposa Claudia Díaz Guillén, la exjefa de la Oficina Nacional del Tesoro y exenfermera del fallecido presidente Hugo Chávez.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/03/actualidad/1459712250_323151.html
