El estudio de esas ondas electromagnéticas, como en el caso de los cuásares, también se empleó para buscar la materia perdida del Big Bang.
En realidad, esa materia perdida no es algo que escape completamente a los astrónomos.
Era lo que se conocía como la materia perdida del Big Bang.
Knebe considera muy improbable que el caso de la materia perdida se deba a algo mucho más misterioso que una dificultad para encontrarla en nuestro entorno más próximo.
Los resultados de la medición con este método coincidían con la predicción del modelo teórico, algo que animó a Keane a anunciar que habían “encontrado la materia perdida”.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/01/ciencia/1459512894_718346.html
