«La Policía nos ha impedido ir a tomar el aperitivo delante de la casa de Valls.
Él no está ahí, pero nos da igual», ha asegurado uno de los manifestantes a un periodista del citado diario.
Durante cerca de una hora, el barrio al completo ha estado bloqueado y ha contado con un importante despliegue de fuerzas de seguridad.
«Venimos a expresarle nuestro descontento, y nos acogen los CRS –los agentes de las Compañías Republicanas de Seguridad, las fuerzas de seguridad de la Policía Nacional francesa–«, ha añadido.
Pero incluso en Alger, está escuchando nuestra revuelta», ha apostillado.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/10/actualidad/1460253742_220239.html
