Bruselas negociará con mejor disposición con un Gobierno nuevo, al que pueda reclamar responsabilidades en los próximos ejercicios.
Mariano Rajoy y su equipo económico han aceptado la evidencia del fracaso de la política de estabilidad durante la legislatura.
Dado que el déficit público se ha disparado muy por encima de los objetivos comprometidos, solicitarán un año más de gracia para alcanzar ese 3% del PIB pactado con la Comisión Europea como prueba de estabilidad financiera.
Pero, como tantas veces ocurre, se arrojan propuestas sin contexto y sin relación con el entorno económico y social.
Ejercicio tras ejercicio se han incumplido los objetivos de déficit acordados con Europa y habrá que esperar a que un Gobierno distinto a este certifique que incluso las insuficientes reducciones del déficit no se deben a maquillaje presupuestario.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/10/opinion/1460310508_016522.html
