¿Qué futuro tienen los países cuando son los jueces quienes hacen la política?
La experiencia nos ha demostrado que la corrupción la pueden perseguir los jueces, pero solo se acaba con ella cuando se ejerce la corresponsabilidad, un concepto ciudadano que desafortunadamente brilla por su ausencia en la mayoría de los países latinoamericanos.
Sin embargo, lo que sí es muy probable es que cuando termine el juicio, su marido, Iñaki Urdangarin, acabe tras las rejas.
Ese momento fue consecuencia del proceso judicial llamado Mani Pulite (Manos Limpias), impulsado por una asociación de jueces —encabezada por Di Pietro— que detonó el escándalo Tangentópolis al destapar las enormes redes de corrupción y sobornos del Gobierno de Craxi.
Nixon se vería obligado a dimitir en 1974, dos años después de que estallase el escándalo Watergate, que destaparía los abusos de poder y las actividades clandestinas del líder republicano.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/10/actualidad/1460318957_718531.html
