Pero al mismo tiempo Cristiano necesita al equipo y hay que hablar de lo que han hecho los jugadores juntos”.
“Para ser una temporada mala no está mal”, insistió el portugués, disfrutando de su revancha personal.
Cristiano celebró encontrarse en la posición que le reservó el destino: “Sabíamos que sería una noche mágica y ha sido perfecto.
“No esta mal, ¿no?”, ironizó Cristiano.
“Él me ve entrenar y sabe de qué habla”, admitió Cristiano; “me recomendó que corriera despacio y que golpeara como sé hacer.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/04/13/champions/1460502174_669618.html
