La nota media dada por los parlamentarios al Gobierno Rousseff cayó de 3,7 a 3 de un mes a otro.
Por su parte, la nota dada por los congresistas a la relación entre el Gobierno Rousseff y el Congreso cayó de 3,9 a 3,1.
Esta presión se traduce en la visión del Congreso con respecto a Rousseff y su Gobierno.
Cuando hay se produce un conflicto extremo entre los dos poderes, uno busca desestabilizar al otro, generando, así, una crisis política que puede llevar a un proceso de destitución.
¿La destitución se ha convertido en una nueva forma de inestabilidad política, en sustitución de los golpes militares tradicionales?
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/14/america/1460658451_146331.html
