Metido en lo que puede ser el partido, Guardiola elogió la capacidad del Atlético para cerrar los pasillos interiores.
El partido en Múnich será de los jugadores, pero gran parte de los focos los acaparó en la previa Pep Guardiola.
Cuestionado por la suplencia de Müller y por la altura del césped del Calderón, Guardiola se abrió.
En la amplia sala del Allianz Arena, donde minutos antes había lucido el trofeo de la Champions, Guardiola se mostró en toda su plenitud futbolística.
En la comparecencia de Guardiola se respiró que era uno de sus últimos discursos en Múnich.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/05/02/champions/1462194374_459604.html
