La elección de Al-Falih es interpretada como un paso más en esta estrategia a seguir, más que como una revisión de la política petrolera saudí.
«Su nombramiento se esperaba desde hace tiempo», apunta el consultor saudí Saddad al-Hosseini, especialista en asuntos de petróleo.
Por su parte, Naimi —el hombre más poderoso del mundo en asuntos petroleros— abandona la cartera de Petróleo y se convierte en consejero real.
El ya exministro llevaba más de 20 años ocupando este puesto clave en la organización política de Riad, cargo al que también accedió desde la presidencia de Aramco.
Bin Abdulaziz también ha reestructurado los ministerios económicos para asegurarse de que el paquete de reformas anunciado entre en vigor lo antes posible.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/07/actualidad/1462639282_140697.html
