Esto hace que la crisis que atraviesa pueda “repercutir en la calidad de los derechos humanos y en la calidad democrática de la región”, alerta.
“Los jefes de Estado de la región tienen una narrativa muy fuerte en materia de derechos humanos, pero tienen una chequera muy pasiva.
Y eso ha salvado vidas humanas en Latinoamérica”, advierte Santiago Canton, secretario de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires y que precedió a Álvarez Icaza en la CIDH.
Así que no le proporcionan los recursos necesarios porque es una manera, sostiene el defensor de derechos humanos, “de lograr que la Comisión no haga lo que no les gusta”.
Los únicos que han dado fondos a la CIDH en 2016 han sido Argentina, Estados Unidos, Perú y Uruguay.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/23/estados_unidos/1464011157_343108.html
