Lo va a hacer, lo va a hacer”, decía en la zona destinada exclusivamente a los jugadores, mientras los familiares de Garbiñe Muguruza observaban una pantalla (padre y hermanos) o leían (madre).
Porque Garbiñe, la arrolladora Muguruza, parece estar predestinada a escribir muchas más páginas de gloria.
Se coronó Garbiñe y lo hizo con una majestuosa exhibición de autoridad, marcando ella el paso y controlando la escena, de principio a fin.
Hubo equilibrio hasta que Serena emprendió la amenaza, el intento de intimidación, pero Muguruza le privó de dos opciones de rotura y fue la que infligió el primer estacazo.
Ayer, el manjar fue para Garbiñe, con un punto de suspense porque no sabía si esa última bola había entrado o no.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/06/04/actualidad/1465032429_660049.html
