De este montante, entre 7.000 y 23.000 millones (6.288 y 20.659 millones de euros) corresponden al tráfico ilegal.
El tráfico de especies protegidas) se recogen los resultados de la primera investigación exhaustiva sobre incautaciones realizadas en los últimos años.
Entre 2007 y 2013 se incautaron 107.600 pangolines dentro del comercio ilegal, mientras que el legal solo registró 1.467.
Según el informe del PNUMA, “la demanda de los consumidores sigue siendo el factor más importante” en el comercio ilegal de fauna y flora silvestres.
España y Portugal se reparten el dudoso honor de concentrar buena parte del comercio ilegal de psitácidas (loros, cacatúas, guacamayos, etcétera), especialmente procedentes de Latinoamérica, pero también de África e incluso Australia.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/06/02/ciencia/1464870747_373051.html
