En medio de una crisis humanitaria severa y el ruido de la calle, esa Carta Democrática de la que algunos hablan en realidad no existe.
Esta conceptualización tiene su antecedente inmediato en la “crisis democrática” peruana del año 2000 y en la respuesta que se creó para procesarla.
Muchos dudan de que la OEA aprobará la aplicación de la Carta cuando esto se discuta dentro de una semana.
No termino de salir de mi asombro con las de medias verdades, simplificaciones o distorsiones que hay que leer o escuchar en las últimas semanas sobre la Carta Democrática Interamericana en relación con los problemas actuales de Venezuela.
No es correcto, pues, atar el concepto de “sanción” como derivación automática de la aplicación del artículo 20 de la Carta.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/16/actualidad/1466113169_995553.html
