A Suecia solo podía espabilarla Ibrahimovic, al que contemplaban ya cuatro fases finales de Eurocopa.
Suecia solo había creado peligro en algún balón aéreo.
El dominio de Irlanda a Suecia en el primer tiempo fue considerable.
Suecia, sin fútbol, sin capacidad para jugar el balón, con el veterano Kallstrom asfixiado, vio cómo Irlanda le creó hasta cuatro clarísimas ocasiones de gol.
Irlanda, rápida y fresca, no supo administrar su ventaja, careciendo de la inteligencia necesaria para cerrar un partido que tenía ganado.
Fuente: http://deportes.elpais.com/deportes/2016/06/13/actualidad/1465834473_221441.html
