Alberto y Charlene de Mónaco cumplen este viernes cinco años de un peculiar matrimonio cuestionado desde antes de que se celebrara.
Charlene camina delante de Alberto, en el Gran Premio de Montecarlo.
Y es que desde que se casó con Alberto de Mónaco, Charlene se ha convertido en una princesa con códigos propios, alejados del protocolo que se les supone a las personas de su condición.
La semana pasada, en el Gran Premio de Saltos de Obstáculos, sucedió lo contrario.
Charlene y Carolina de Mónaco ya no ocultan tampoco sus diferencias.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/01/estilo/1467365567_674473.html
