Nos hemos convertido en exhaustos-y-corriendo-y-dopados.
Amos y esclavos al mismo tiempo, tenemos una oportunidad mientras haya también un rebelde.
Al mismo tiempo tiene que vigilar a su prole y echarle un vistazo a su compañero(a).
El animal no puede sumergirse contemplativamente en lo que tiene ante sí, pues tiene que elaborar, al mismo tiempo, lo que tiene tras de sí».
La especificidad de este campo de trabajo es que somos al mismo tiempo prisioneros y vigías, víctimas y agresores.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/05/america/1467744562_472863.html
