Para entender la importancia del último escándalo de corrupción en Argentina, hay que pensar en la figura del detenido.
Y la obra pública era su apuesta estrella.
Ahora también está en la cárcel y el kirchnerismo trata de separar su trayectoria de la de los Kirchner, sus mentores.
El único que aún no ha caído del grupo que controlaba la obra pública es el propio De Vido, el jefe de López y Jaime, ambos en prisión.
El peronismo poco a poco se va alejando del kirchnerismo, muy tocado por este último golpe.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/15/argentina/1466017761_684620.html
