Muchos ya las consideraban un superalimento por sus propiedades nutritivas, pero ahora los científicos saben que además las granadas tienen propiedades antienvejecimiento.
Cuando un organismo envejece, este proceso se ralentiza, lo que provoca entre otras cosas una relativa debilitación muscular.
Y una de las maneras de obtener esa sustancia es precisamente ingiriendo granadas, ya que contienen una molécula llamada elegitanino que se transforma en urolitina en el estómago.
Pero un ácido conocido como urolitina A ayuda a poner en marcha esa renovación.
La granada, indirectamente, contribuye a un proceso de renovación celular conocido como mitofagia.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/12/videos/1468328387_165930.html
