El Servicio Secreto tiene a buen recaudo las especificaciones técnicas de esta fortaleza con cuatro ruedas por cuestiones de seguridad nacional.
Se calcula que cada una de las limusinas que están en el garaje del Servicio Secreto vale 1,5 millones de dólares.
El nuevo coche presidencial que está poniendo a punto el gigante de Detroit se parece más al nuevo sedan CT6 pero bastante más grande.
Hasta no hace mucho, el Servicio Secreto se encargaba de adquirir los coches presidenciales y los modificaban ellos mismos.
La limusina presidencial que utiliza Barack Obama es conocida como la “bestia” por razones que saltan a la vista.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/09/estados_unidos/1468092378_092235.html
