La frase más escuchada en los locales es: “Si no llega el paquete, no comen”.
Este año se han creado al menos cinco nuevas compañías que se dedican, sobre todo, a mandar dinero y paquetes a Venezuela.
La principal preocupación de los clientes es si los paquetes llegarán a su destino.
“Vivimos momentos de mucha angustia y estrés, estamos hablando de cuestiones de supervivencia”, explica Ernesto Reyes, empleado de Tamarindo Express.
Los venezolanos representan ya el 80% de la clientela, mientras que hace un par de años apenas superaban el 20%.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/19/actualidad/1468956914_658024.html
