Durante los cuatro años previos a los Juegos Olímpicos el venezolano llegó a rondar el puesto 20.
Todos ellos estarán pendientes de su desempeño el próximo 9 de agosto, cuando intentará convertirse en el segundo esgrimista en conseguir coronas consecutivas en unos juegos olímpicos.
Vivía aún de la gloria de ser el segundo venezolano en obtener una presea dorada en los Juegos Olímpicos.
Limardo también ha prestado su imagen para la propaganda chavista que llama generación de oro a los deportistas y en general a todos aquellos jóvenes identificados con sus postulados.
La medalla de Limardo y su ascendente fama han sumado a una legión de entusiastas jóvenes en la academia que mantiene en su ciudad natal.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/08/05/actualidad/1470352615_048688.html
