Antes, el gran David Rudisha gritó bien alto que está de vuelta y dispuesto a ser de nuevo el de Londres.
Con Bolt, exuberante y desinhibido, feliz en la fiesta, todos quieren tener algo que celebrar; con Phelps, más reservado, no tanto.
El primero que lo hizo fue el norteamericano Jeff Henderson, quien, increíblemente, superó a Manyonga por un solo centímetro, 8,38m.
El campeón olímpico de 800, y recordman mundial, ganó espléndidamente su semifinal de Río y llega favorito a la final de la madrugada del martes.
Solo Farah la consiguió de nuevo pese a caerse mediada la prueba.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/08/14/actualidad/1471147401_426958.html
