La acción de Bruselas, según Jack Lew, “mina el clima de negocio para las empresas internacionales porque crea incertidumbre”.
“Es dinero se debe a EE UU”, precisó, “debemos imposibilitar que puedan dejar esos beneficios en el exterior”.
“Hemos hecho más progresos en este sentido en los últimos 24 meses que en los últimos 24 años”, valoró.
También señaló que la carga de Bruselas se centra mayormente en corporaciones estadounidenses, “es lo que sugiere el patrón de su acción”.
La cuestión es qué empresa irá después de Apple, Starbucks y Fiat-Chrysler.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/08/31/actualidad/1472653990_142240.html
