Si la soviética Latinina reinó en Melbourne 56 y Roma 60, la checa heredó su dominio en Europeos, Mundiales y Juegos Olímpicos.
Y por el montaje de suelo de México 68 que, a ritmo de música mexicana, la convirtió en la gran favorita del público.
Vera Caslavska fue una gimnasta tan notable como Larisa Latinina o Nadia Comaneci.
Sus siete títulos olímpicos, entre ellos los que la coronaron como la mejor gimnasta en los Juegos Olímpicos de Tokio 64 y México 68, la igualan a las mejores especialistas de su deporte.
A Caslavska se la recuerda por su enorme moño rubio, su enorme sonrisa y sus ejercicios impecables en todos los aparato.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/08/31/actualidad/1472657970_035545.html
