“Si Michelin trae un neumático que explota, poca culpa tiene él”, sale en su defensa Ramon Forcada, su jefe de mecánicos.
Al no poder inclinar lo suficiente y no poder aprovechar tanto como acostumbraba ese paso por curva perdía unas décimas preciosas una vuelta tras otra.
Así que deberá preocuparse de otros menesteres, de los numerosos baches que tiene la pista inglesa, por ejemplo.
La Yamaha ofrece un rendimiento peor sobre el asfalto mojado porque los neumáticos son completamente diferentes de los que estaban acostumbrados.
Los Bridgestone, el año pasado, ofrecían un neumático delantero con mucho agarre y uno trasero con falta de adherencia.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/09/03/actualidad/1472928263_062758.html
