Eso convierte a los santos, muchas veces, en modelos sociales, una especie de santos laicos, de vidas ejemplares.
Woody Allen bromea en una de sus películas: Si Dios existe, espero que tenga una buena excusa.
Si Teresa de Calcuta flaqueó en su fe, ello no quita sino que añade valor a una vida dedicada a los pobres con semejante tesón.
A Teresa de Calcuta se le adjudican dos curaciones inexplicables, pero son poca cosa en comparación con los milagros carismáticos de la Biblia.
Más chocantes son las dudas de Teresa de Calcuta sobre Dios.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/04/actualidad/1473015136_861798.html
