El proceso de paz de Colombia ha gozado de un respaldo internacional en ocasiones inversamente proporcional al que ha tenido dentro del país.
La victoria del ‘no’ sería “un golpe de pesimismo” para el país, en palabras del jefe de la delegación del Gobierno, Humberto de la Calle.
Las FARC acabaron aceptando que los que se encargarán de su seguridad serán los que fueron sus enemigos”.
“Solo en Colombia puede pasar esto”.
Durante su intervención, Santos recordó también una apuesta personal a la hora de negociar el apartado de justicia.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/08/colombia/1473355630_651641.html
