Cuando fui a ver la colección, mi guía fue Eric Hoberg, un parasitólogo con aspecto de oso.
Informativo, entretenido, a veces espeluznante, este ensayo abre una ventana insólita sobre unas criaturas que forman parte de nuestras pesadillas tal vez porque no las conocemos.
La Colección Nacional de Parásitos, gestionada por el Servicio de Investigación del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, es una de las tres colecciones de parásitos más grandes del mundo.
En realidad, había venido a ver a Hoberg para aprender algo, no para asistir a un maratón del terror.
Sin embargo, estudiando sus parentescos, Hoberg recrea cuatrocientos millones de historia de los parásitos sin un solo fósil que le guíe.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/09/actualidad/1473426140_056600.html
