En agosto, impulsó una ambiciosa operación militar en el norte de Siria para expulsar al ISIS de la frontera, pero también a fuerzas kurdas.
En los últimos años, Washington ha instado a Ankara a hacer más para proteger su porosa frontera con Siria, principal vía de entrada de combatientes yihadistas y mercancías.
El objetivo es «despejar el territorio del ISIS en y los alrededores de la frontera siria cerca de Jarabulus y Al Rai», según dijo el portavoz del Pentágono Jeff Davis.
La presión diplomática y los crecientes atentados han llevado a Turquía a actuar.
Para rebajar la tensión, el Pentágono intenta delimitar las áreas de actuación de ambos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/16/estados_unidos/1474049184_133795.html
