Con la película acabada se añadió además a la terrible lista de asesinados en París el pasado 13 de noviembre los muertos en Niza el 14 de junio.
«Allí estaban las dos partes, con todos los contrastes, la ambigüedad… Diría que la segunda parte complica la visión del conjunto, porque la primera es mucho más lineal.
«Vivimos una época que puede producir el mismo deseo de consumismo que de terrorismo, y los dos juntos y a la vez.
En Nocturama, un chaval de los suburbios descubre que un maniquí de la tienda de lujo viste exactamente igual que él.
Cuando empecé a pensar en la película, en 2010, notaba una tensión tan grande que pensé: ‘Va a estallar algo’.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/09/18/actualidad/1474205220_538307.html
