Los cambios en las circunscripciones electorales que pretende sacar adelante el Gobierno conservador pueden terminar de alejar al laborismo del poder durante años.
“La crisis del laborismo obedece a la aparentemente irreconciliable división entre las cuatro capas que forman el partido: el líder y los militantes, a un lado; los diputados y los votantes, a otro”.
El domingo arranca en Liverpool el congreso anual del partido y el ambiente se prevé lúgubre.
Un sondeo del 31 de agosto daba a Corbyn una ventaja de 24 puntos frente al aspirante.
Gane quien gane el sábado, no cabe esperar un cambio de rumbo ideológico en el partido.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/23/actualidad/1474655584_856356.html
