Por eso el Fondo Monetario Internacional (FMI) reclama que se recalibre la acción de una manera constante.
Eso plantea un reto para los bancos centrales mundiales, pese a que no haya evidencias que indiquen que esté debilitando la efectividad de la política monetaria.
La importancia de las instituciones no bancarias en el conjunto del sistema financiero es cada vez mayor.
Y esto sucede al mismo tiempo que los grandes bancos se ven sometidos a una mayor regulación tras la pasada crisis financiera.
Este tipo de entidades no están reguladas por las mismas agencias nacionales que supervisan a los bancos.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/09/29/actualidad/1475155971_215522.html
