“La prohibición vulnera los derechos de las Trabajadoras Sexuales y genera mayor clandestinidad”, explicó a EL PAÍS Georgina Orellano, secretaria general de la asociación.
“Desde AMMAR se oponen a esta iniciativa porque fomenta la confusión entre Trabajo Sexual voluntario y trata de personas y criminaliza las fuentes laborales de quienes se dedican al Trabajo Sexual.
Buena parte de la comunidad relaciona estos crímenes con la prostitución que se ejerce en algunos locales y departamentos privados.
Los crímenes sexuales y los episodios de violencia machista son tema de la cotidianeidad en periódicos y canales de televisión.
La Comisión de Derechos Humanos prohíbe la trata en todas sus dimensiones”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/30/argentina/1475271044_315470.html
