Muchas causas, de índole biológica, psicológica o sociocultural, pueden incidir en la magnitud de nuestro deseo sexual.
Estas normas generan unas expectativas que, de no cumplirse, pueden frenar el deseo sexual”.
Si además lo compartimos con un manjar especiado, la experiencia puede ser total.
Las hierbas no lo son todoEn resumen, sí hay afrodisíacos que funcionan, en concreto el azafrán, el ginseng y la yohimbina.
La Chlorophytum borivilianum, llamada la ‘viagra de hierbas’, es oriunda de India y se le atribuye un gran poder vigorizante.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/10/buenavida/1455096132_951688.html
