Pasados unos minutos, Woolworth volvió al ataque y fue detenido por los agentes.
De momento, el único resultado, además de su paso por comisaría, ha sido una multa de 60 dólares.
Según su testimonio recogido por The Washington Post, solo pretendía estudiar el impacto que tendrían sus acciones.
Primero, la moda de los payasos asesinos.
Al principio, los agentes pensaron que se trataba de una escultura hasta que se dieron cuenta de que el árbol se movía y le conminaron a abandonar el lugar por miedo a que fuera atropellado.
Fuente original: ¡Alto, policía. No se mueva, hombre árbol! | Internacional | EL PAÍS
