Arevena denunció ante la ONU la resistencia general que hay en el sector de la construcción por este nuevo modelo de vivienda asequible.
Y para que otros sigan su ejemplo, su estudio hará públicos los planos y diseños de los proyectos que funcionan.
La vivienda y los espacios públicos, así como el sistema de transporte, deben servir como canales para redistribuir la riqueza en las ciudades y mejorar así la vida de las personas.
“No se trata de hacer caridad”, aseguró, “la vivienda pública es la mayor transferencia de renta que se puede hacer.
Las ciudades acogen en la actualidad a 3.500 millones de habitantes, cifra que superará los 5.000 millones en 2030.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/04/05/actualidad/1459884371_510072.html
