“La reclasificación de la Argentina como mercado emergente habilitará el ingreso al país de fondos de inversión que se estima podrían alcanzar, en el corto plazo, los 2.000 millones de dólares.
El kirchnerismo asumió la negativa como una cuestión de “soberanía nacional” y Griesa declaró a Argentina en desacato.
La oferta de fondos que tuvo el Gobierno es una muestra de confianza sobre el futuro del país”, explicó Mariano Sánchez, de la consultora KPMG Argentina.
Con este pago el país sudamericano deja de ser un paria en los mercados de capitales.
Tras el acuerdo, Argentina ha visto cómo sus bonos, considerados basura hasta hace poco, recuperaban su capacidad de seducción con los inversores.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/22/argentina/1461342773_439924.html
